jueves, 19 de febrero de 2009

12m.


"Nombre: Amarilla.
Estado civil: Soltera.
Religión: Ninguna conocida. Alguna vez intentó ser krisna pero la cogieron comiendo una hamburguesa grasienta y la expulsaron. Pero se había leído parte del Libro de los Vedas. Después intentó ser vegetariana. Tampoco le funcionó. Por último se metió a una liga que defendía las ballenas. Hasta donde sabía, su madre la bautizó. También hizo la primera comunión en la iglesia de Jesucristo Obrero.
Sexo: Perdió la virginidad en el asiento traero de un viejo Ford, en una noche de verano.
Dirección: Avenida Blanchot.
Enfermedades: Las de la niñez y alguna que otra infección pasajera, sin importancia.
Experiencia laboral: Mesera de bar, acomodadora en un cine, alguna vez vendió lotería, traductora.Estudios: Empezó a estudiar de noche inglés y computación pero la echaron a mitad de semstre porque un malparido profesor se lo pidió.
Idiomas: algo de inglés. Se sabía toda la canción Copacabana de Barry Manilow."

4 comentarios:

Anónimo dijo...

En mi mundo de bonitas metáforas... no puedo matarlo, porque sería como matarme a mí...

Cambién los permisos en el blog chiquito porque se me hizo demasiado público de repente, cosas que se me ocurren a veces. Te invito sin problema pero creo que necesito tu dirección de gmail y hasta donde sé no la tengo :S

P.D. yo quiero ser traductora *-*

cossete dijo...

ajajajaj... oye niña, interesante formato de hoja de vida, muy original sodre todo..
me dan ganas hasta de copiarlo.
(estado civil soltera?? mmmm)

un saludo del Dr Cossete.

Flor Arias dijo...

Te faltó poner que tenés un jardín florido hermoso y que sos correctora ortográfica.
Un beso mi querida

Nati Alabel dijo...

El asiento trasero de un ford es una de las figuritas que me faltan.

...le gusta cantar cada canción que escucha, le encanta comer y no entiende cómo hay personas que sólo lo hacen por que es una necesidad vital; ama la noche y el aire frío que se mete por la ventana en la madrugada, adora moverse con el ritmo de la música, comer hielo en las fiestas y hablar con todo el mundo; siente cierta satisfacción cuando con sus acciones desconcierta a las personas, le enciende el alma activarle “el opinadero” a la gente. Cuando llega por primera vez a un lugar examina hasta el más mínimo detalle para no olvidarlo...